Promover el aprendizaje de una actitud crítica, autónoma, cooperativa y activa de la juventud. Las asociaciones juveniles son el ámbito de los aprendizajes de ciudadanía, con una formación de actitudes activas, críticas y cooperativas.
Aumentar las prácticas participativas, culturales, asociativas y creativas de la juventud. Para promover la participación juvenil, hace falta delimitar espacios y estructuras donde poder participar. Sólo participando en territorios muy concretos, con una metodología que estructure la acción, podemos hablar de iniciativa ciudadana.
Favorecer el desarrollo social y personal de la juventud. El proceso educativo se da en múltiples ámbitos: familia, escuela, entorno social, grupo de amistades, trabajo... El Casal de Jóvenes se entiende dentro de esta red. Su especificidad le permite atender necesidades que estos no pueden cubrir.
Dotar de recursos, servir de apoyo y promocionar la participación en las iniciatives de dinamización cultural de la comunidad donde se ubican. Los Casales tienen que ser herramientas al servicio del desarrollo comunitario, de la dinamización social de su territorio. Es aquí donde surge la relación con los demás y la colaboración indispensable en la construcción de la comunidad.
Prevenir, identificar, canalizar y colaborar en la resolución de problemas de inserción social de la juventud. Los Casales, como asociaciones de barrio integradas en la red comunitaria, pueden ayudar a una interacción constructiva entre la juventud y la sociedad.